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Terra
La Coctelera

Y 50

LA VERDAD, NUNCA SABRÉ DÓNDE ACABABA LA FICCIÓN Y EMPEZABA YO.

HASTA SIEMPRE.

49

Esta venda de niebla de los días de invierno, cómo quisiera que no me la arrancaran nunca.

48

Miro distraídamente la tele mientras ella, por su parte, me escruta minuciosamente, pero no me importa porque sé que es por mi bien.

47

-La química lo es todo.

-Sí, señor.

-Lo sabré yo: todo.

-Sí, señor, lo que usted diga, señor.

-¿Cómo lo ve?, ¿le ponemos más bromuro?

-Yo por mí, sí, señor.

-Pues venga, que no tenemos todo el día.

46

- La vida es una mierda.

- Pues anda que tú, contestó.

45

En estos momentos no sé ni qué hora es ni en qué día muero.

44

Siempre presumí de una mala salud de hierro. Me oxidé.

43

Soñó que era  tic Alicia y que tac era el conejo tic quien le tac perseguía tic a él, o quizás a ti, tac, era todo tan confuso tic.